El intercambiador de calor permite al fluido portador de calor mantener la temperatura alrededor del punto de consigna en caso de sobrecalentamiento y alcanzar y estabilizar temperaturas de trabajo relativamente bajas.
El intercambiador de calor puede introducirse en sistemas de enfriamiento de diferente tipo:
En el circuito primario del intercambiador circula el fluido a refrigerar (agua o aceite).
En el circuito secundario circula el fluido refrigerante (agua de la torre de enfriamiento o proveniente de un circuito cerrado refrigerado) La entrada del agua de enfriamiento se realiza mediante la apertura de una electroválvula NC o de una válvula motorizada adecuadamente dimensionada en función de los caudales en juego.
Con este sistema es necesario utilizar intercambiadores con superficies de paso amplias, por ejemplo calandrias, para evitar la formación de depósitos de cal.
En el circuito primario del intercambiador circula el fluido a refrigerar (agua o aceite). En el circuito secundario circula el fluido refrigerante (agua de la torre de enfriamiento o proveniente de un circuito cerrado refrigerado) La novedad absoluta del sistema consiste en eliminar los depósitos de cal en el lado refrigerante mediante la circulación continua y termostatada del agua. El fluido a refrigerar solamente entrará en el intercambiador si es necesario una reducción de la temperatura, utilizando una válvula de tres vías que en caso contrario lo desviará, bypaseando el intercambiador. Este sistema permite utilizar intercambiadores de elevada eficiencia, por ejemplo intercambiadores de placas inspeccionables o cobresoldados, que con el sistema tradicional no podrían utilizarse por ser muy susceptibles a la formación de cal.