El funcionamiento del termorregulador está controlado por un cuadro eléctrico montado a bordo de la máquina. El cuadro está realizado de conformidad con las normativas vigentes, con un grado de protección IP55 que garantiza su fiabilidad incluso en un entorno con polvos volátiles como es por ejemplo la fundición de moldeado a presión. El control del funcionamiento puede realizarse según dos sistemas principales:
Con la electromecánica estándar, la lógica está definida a través de la utilización de relés, temporizadores e instrumentos electrónicos para la termorregulación. La comunicación con la prensa se puede realizar con comando a corriente de 4-20 mA (en alternativa 0-10 V) para la retransmisión y la puesta a punto de la temperatura, y con clavijas/enchufes modelo “HARTING” para comunicar alarmas y comandos de función start - stop etc...
En alternativa, se pueden utilizar sistemas de PLC para controlar la lógica de funcionamiento y la termorregulación. El modelo utilizado normalmente es el SIEMENS S7-200 (u otros modelos bajo pedido) con expansiones y tarjetas analógicas termoelemento personalizadas en función de las necesidades del cliente. La visualización de datos se realiza a través de una unidad de representación visual de 4 líneas por 20 caracteres adecuados para fundiciones, o en todo caso con cualquier unidad de representación visual a petición del cliente. La comunicación con la prensa se realiza con placas añadidas Profibus o tajo pedido, Ethernet, Profinet, etc.