Para tener una transmisión de calor adecuada dentro de los canales de acondicionamiento del molde es necesario hacer circular el fluido con una electrobomba adecuadamente dimensionada en caudal, carga hidrostática y potencia.
Las electrobombas se diferencian en función del tipo de la transmisión de potencia del motor al rodete.
La transmisión puede ser de arrastre magnético o con junta mecánica. Las bombas con sistema de junta mecánica presentan un junta estática/dinámica sobre el árbol de transmisión.
Esto hace que su utilización esté limitada a condiciones de trabajo poco gravosas y por ello para una temperatura del aceite de hasta 179º C y para el agua en circuitos que no estén bajo presión.
Con las bombas de arrastre magnético, la ausencia de juntas giratorias permite alcanzar condiciones de trabajo extremas hasta temperaturas del orden de 350º C en el caso del aceite y de 200º C en el caso de agua y presiones elevadas.
La fiabilidad de este tipo de bomba garantiza un funcionamiento continuo en el tiempo, anulando las paradas técnicas de la máquina necesarias para el mantenimiento de las bombas ordinarias.